Quiero para mi vida

una luz azul de polvo de estrellas

que ilumine mi fondo oscuro y taciturno

Quiero una margarita

que desojada al viento

arroje petalos de carcajadas

sobre mi triste mirada

Quiero de nuevo la infancia feliz

donde corriendo por mundos irreales

llegue a la absurda realidad de vivir

quiero finalmente para mi muerte

una lapida cubierta de flores

ni epitafios ni flechas que tan solo diga

"Aqui descansa por siempre la poesia"